
Desde ONG Raíces, este 30 de julio conmemoramos el Día Mundial Contra la Trata de personas, con especial énfasis en fines de explotación sexual de mujeres, niñas y niños. Siendo esta una de las manifestaciones más crueles de violación a los derechos humanos.
En Chile, la Ley 20.507, en su Artículo 411 define la trata de personas de la siguiente forma: “El que mediante violencia, intimidación, coacción, engaño, abuso de poder, aprovechamiento de una situación de vulnerabilidad o de dependencia de la víctima, o la concesión o recepción de pagos u otros beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra capte, traslade, acoja o reciba personas para que sean objeto de alguna forma de explotación sexual, incluyendo la pornografía, trabajos o servicios forzados, servidumbre o esclavitud o prácticas análogas a ésta, o extracción de órganos”
Desde esta conceptualización es importante señalar la diferencia que existe entre Tráfico ilícito de migrantes y Trata de personas. El primero tiene como fin llegar a un país diferente al de origen, la mercancía que se intercambia es el servicio o movimiento, siendo un delito contra el Estado. En el segundo caso, el fin es la explotación, la esclavitud y el delito es contra la persona. Sin embargo, tienen aspectos en común y es que en ambos delitos la operación comercial es con seres humanos que son engañados, en ambos casos existen redes organizadas y abuso de derechos humanos, de las que nuestro país no está exento.
Dentro de las modalidades que existen encontramos: trata de personas con fines de explotación laboral, sexual, reclutamiento forzoso, comisión de delitos, comercialización de órganos, compra/venta de niños, niñas y adolescentes, servidumbre y esclavitud clásica. De acuerdo a la Declaración de Viena y Plataforma de Acción de Beijing la trata de personas es considerada una de las peores formas de violencia basada en el género, esta se sustenta en concepciones patriarcales que ubican a las mujeres como objeto de consumo de los hombres.
De acuerdo a estadísticas más recientes del Reporte global de trata de personas Undc (2022) de un total de 3.969 casos detectados la Trata con fines de explotación sexual corresponde al 72%, Trata con Fines de Trabajo Forzoso; 17%, Trata fines extracción órganos; 1%, Otros tipos de trata 10%. El año 2022 aumentó la detección de niñas victimas de trata en un 31%, comparado con la pre-pandemia. Este incremento se das en las Américas, parte de Europa, Norte de África, Medio Oriente, y el Este de Asia
En Chile, y a partir del trabajo realizado por la Mesa Intersectorial sobre Trata de Personas, Informe 2011-2023, en se han identificado 230 víctimas de trata laboral (56,8%), y 173 víctimas de trata sexual (42,7%). En total se han identificado 405 víctimas durante este periodo.
Algunos de los factores que inciden en la ocurrencia de esta vulneración se observa la exclusión social, violencia naturalizada, discriminación, existencia de demanda por servicios sexuales comerciales, ausencia o debilidad en políticas de asistencia y protecciones estatales.
SI BIEN ESTOS FACTORES NO SON EXCLUSIVOS, SIN DUDA CONTRIBUYEN A QUE LAS NIÑAS/OS Y MUJERES SE ENCUENTREN MÁS SUSCEPTIBLES DE SER TRATADOS, SEA CON FINES DE EXPLOTACIÓN SEXUAL, LABORAL, SERVIDUMBRE O EXTRACCIÓN DE ÓRGANOS.
Denuncia la trata de personas y avancemos juntas y juntos por más justicia social para todos y todas.